Por José María Posse - Abogado/Escritor/Historiador.
En el transcurso de la historia de nuestra civilización, aquellas mujeres que osaron salirse de las normas culturales de la sociedad en la que vivían, tuvieron que luchar contra la incomprensión de sus congéneres, en razón de la absurda discriminación basada en el sexo, la clase social o la identidad étnica. Algunas pocas como Marie Curie, con sus dos premios Nobel, han pasado a la posteridad pero la inmensa mayoría, que mereció reconocimientos, han caído en la indiferencia convirtiéndose en las grandes olvidadas de nuestra historia.
Entre la multitud de mujeres destacadas de nuestra provincia, que el polvo del olvido fue cubriendo, en éstas páginas pudimos rescatar nombres importantes. Hoy tiene su espacio Cornelia Montero, quien puede considerarse la primera periodista propiamente dicha de la provincia.
Mirada actual
La investigadora Patricia Verónica Álvarez Costas, quien ha trabajado mucho en la temática, nos ha dejado una reflexión que merece nuestra atención.
“Espejar las grandes líneas femeninas en el mundo del periodismo resulta inscribir un trabajo generoso de luchas y de grandes hazañas. Si bien, como ya ha sido reiteradamente señalado, el rol de la mujer a lo largo del tiempo ha sufrido diversos altibajos, hoy se yergue con otra fuerza en el escenario. En consecuencia, estimula poder recordar la trayectoria y legado de algunas de ellas. Enlazar la memoria con el amor por la profesión y la entrega de estas emblemáticas “señoras del oficio” nos impulsa cual motor y ejemplo para quienes creemos en esa magia de las letras dentro de un mundo un poco caótico pero un tanto más empático. Sabido es que la mujer con el paso de los años ha ido tomando posesión de su labor social y particularmente en el campo del periodismo ya en el proceso de construcción respecto a nuestra Nación joven como asimismo en un oficio agónicamente reconocido: la prensa. Hagamos un poco de historia. No se nos escapa que la prensa argentina se inició entramada fiel a un espíritu de lucha, signada por las manifestaciones generadas en pro de la libertad por las ideas de Mariano Moreno. No en vano, transcurrido el tiempo la siembra que generaron las gacetillas, los diversos folletos, los diarios o semanarios que empezaron con fuerza a circular fueron arraigando una necesidad de nuevas voces en dichos escritos. Entre los primeros en sumarse a la misión periodística figuran notables mujeres. Entre ellas: mujeres ligadas a la educación, a la política o a las letras. Es así, como a nivel nacional nos encontramos con Petrona Rosende de Sierra, poeta y educadora uruguaya nacionalizada en nuestro país, quien en 1830 funda en Buenos Aires el periódico La Aljaba , dirigido al público femenino de la alta sociedad. La Aljaba, si bien registró un breve tiempo de vida, sus ejemplares sirvieron de base fundacional para iniciar en la prensa un notable “movimiento femenino” dotado de un fuerte perfil educativo, religioso y de beneficencia como también de reclamo público sobre los derechos de la mujer.
De tal modo, la libertad de expresión femenina en la opinión pública e igualdad de oportunidades se difundió de un modo particular hasta llegar al interior del territorio. Una notable apertura cultural ya que la situación en las provincias respecto al tema estaba más ligada a la política favorecida por la cesión de máquinas impresoras, aquellas legadas por Gutenberg absolutamente innovadoras hacia aquellos años. Tales innovaciones - la incorporación de la mujer al periodismo– moldearon la profesión, y no ajeno a este proceso, las mujeres que se animaron al oficio dejaron huellas y grandes cambios”.
Periodista pionera
María Cornelia Montero, nació en Tucumán el 8 de noviembre de 1874. Es considerada como la primera periodista tucumana. Tuvo una meritoria trayectoria en la vida educativa y cultural de Tucumán. Mujer de exquisita erudición, fue una reconocida profesora de Historia y Geografía en la Escuela Normal, donde además fue secretaria hasta el año 1901. Ese casó se casó con don Manuel Figueredo Iramain, un conocido periodista y hombre de la cultura tucumana.
Fue la primera mujer en ejercer activa y regularmente el periodismo, actividad a la que se dedicó con entusiasmo escribiendo en el diario “El Demócrata”, de propiedad de Melitón Camaño. Allí publicó artículos de interés general y de beneficio particular para las mujeres, firmando con el seudónimo de “Celeste”. Escribía magníficos artículos sobre tópicos de arte, de dibujo, de arquitectura y música y hasta se animó a escritos con tintes políticos y reivindicatorios al rol de la mujer moderna en la sociedad de su época. En cada uno demostró la profundidad de sus conocimientos de tinte humanista.
Actividad cultural
También se destacó en otras manifestaciones culturales como la música, la pintura y la escritura. Poseía grandes dotes artísticos. Tocaba admirablemente el piano y pintaba con maestría. Donde se erige hoy el edificio de La Continental, vivía su vida de ser romántico, en ágapes memorables de la Confitería Londres, alternando con las disciplinas de su condición de mujer de estudio y vanguardia”. Sus descendientes guardan un álbum en donde Cornelia recogió los pensamientos y reflexiones de destacadas figuras de Tucumán, en donde aparecen ilustraciones realizadas por ella.
La profesora Montero falleció en Buenos Aires el 12 de agosto de 1910. La Legislatura de Tucumán le otorgó en el año 2013 la “Designación Destacada Post Mortem” por su labor en la vida cultural de Tucumán a fines del siglo XIX y comienzos del XX.
1- Crónica periodística con motivo de los 34 años de su fallecimiento, cuya copia agradecemos a Ramón Eduardo Lemme. También agradecemos al Dr. Jorge Iramain por la fotografía y datos genealógicos e históricos.
2- Agustina Grasso: “Las tucumanas que la historia oficial tucumana invisibilizó”; en “Escritura Crónica”.
3-Diario El Orden del 19/8/1910. Dato de Jorge A. Corominas.